lunes, 16 de diciembre de 2013

15/10/2013

El profesor trajo un metrónomo, que es lo que se usa en las orquestas para saber a que velocidad tienen que ir la obra.
El tempo es el ritmo.
Los tempos pueden ser: vivace, andante, allegre...
Además, en la partitura tiene que poner la velocidad. Cuando es tal cual la escribió el compositor se llama URTEXT, es decir, la original.
El metrónomo mide los números de golpes por minuto.
La velocidad se pone al lado del tempo.


El compás es la cuadrícula que tiene la música para hacerlo más racional y divisible, es decir, el espacio entre líneas divisorias.
Solo las sevillanas, la jota y el vals son en compás de 3/4.
Hay que sacar el pulso de la música mediante los picos del pulso.

Actividad 1: compás de canción
Tuvimos que contar cuantos segundos hay en 15 compases de una canción.
A mi me dio que en 15 segundos había 30,2 segundos.
Luego teníamos que dividir  3600/30,2=119,2
Se medían 15 compases porque era 4/4, si fuera 3/4 habría que ver cuantos segundos hay en 20 compases.

Efecto Mozart:
Esta expresión se refiere a los presuntos efectos a nivel cognitivo que produce escuchar las melodías de W. A. Mozart. Dichos beneficios no han podido ser comprobados de manera científica, pero sigue siendo objeto de investigación.
Independientemente de la validez, la música sinfónica e instrumental se utiliza en sala de hospitales, en intervenciones quirúrgicas, en bibliotecas, etc.
Todo esto se debe sobre todo a las ppm (pulsaciones por minuto) que tiene en especial la música de Mozart.
Información sacada de:
http://www.educacion.gob.es/exterior/centros/iejrj/es/departamentos/mozarteffect.pdf


(Vídeo de Youtube)

A la conclusión a la que se llegó en esta clase es que la música tiene pulso, igual que nosotros.


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